Malasaña Triana

Malasaña Triana

Si estás en Triana, te tienes que dejar caer por Malasaña Triana en la Calle Trabajo, 4. Este bar-restaurante no es solo otro sitio más: aquí la combinación de la cocina fusión y la esencia de los bares tradicionales sevillanos es brutal. Imagínate disfrutar de un par de tacos, un croissant que desata locuras de sabor y luego, dejarte tentar por un buen vino o una fresquita Estrella Galicia de Bodega. El ambiente es super agradable, tanto en la terraza como en la sala interior, pero eso sí, mejor reserva si no quieres quedarte sin tu mesa.

Después de un paseo por el Parque de los Príncipes, Malasaña es el plan perfecto para hacer un alto. Aquí puedes darle al paladar con unas croquetas de remolacha, unas empanadas que van a hacer que te relamas y hasta un singular pato. Si te apetece algo dulce, no te puedes perder sus bollos, el pastel de frutas y sus helados caseros. Además, el equipo que lleva el sitio —Ignacio, Triana y Noelia— te hacen sentir como en casa.

Malasaña Triana

Bar restaurante
⭐Valoración media: 4,7
Opiniones: 3.429 Reseñas
Dirección: C. Trabajo, 4, 41010 Sevilla
Teléfono: 955 44 28 91

Horarios Malasaña Triana

DíaHora
lunes12:00–24:00
martes12:00–24:00
miércoles12:00–24:00
jueves12:00–24:00
viernes12:00–1:00
sábado12:00–1:00
domingo12:00–1:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Malasaña Triana

Dónde se encuentra Malasaña Triana

¡Tío, tienes que probar Malasaña Triana! Está en C. Trabajo, 4, 41010 Sevilla y es un bar restaurante que te va a dejar flipando. Tiene 4 estrellas porque hacen unas tapas que son una pasada. Las bravas son imprescindibles, y la salsa que las acompaña, ¡madre mía! También me moló un montón las tapas especiales con atún rojo. El servicio estuvo excelente y rapidísimo, lo que se agradece muy mucho. Eso sí, si te sientas en los sofás de dentro, prepárate, que son un poco incómodos. Te hundes, bro.

He leído que muchos van por la cena, así que piénsatelo. El precio por persona ronda los 20-30 € y, sinceramente, la comida y el servicio son de 5 estrellas. Aunque, oye, a uno le dijeron que el aire acondicionado no estaba a tope y con el calor de Sevilla, ya te imaginas el drama. Pero tranquilos, que se entiende que no es culpa de los camareros, que son unos cracks.

Y si ya has estado allí y vuelves, ¡bienvenido al club! La gente dice que siempre sorprenden con platos muy ricos. Yo estoy totalmente de acuerdo, la comida es de 5 estrellas y la atención es rapidísima y atenta. Además, el bullicio es moderado, así que se puede conversar sin estrés.

Así que recuerda, si buscas un sitio chido para comer o cenar, Malasaña Triana es tu opción. Y no olvides las reservas, que siempre está hasta arriba. ¡Nos vemos por allí!

Qué tipo de cocina se ofrece en Malasaña Triana

Ya te digo, Malasaña Triana es un sitio que no te puedes perder si andas cerca de C. Trabajo, 4, 41010 Sevilla. 5 estrellas, sin duda. La atención y la cocina son una maravilla. Los platos de atún que preparan son puro arte, especialmente el taco y ese croissant que flipas, son una locura de ricos. Y si te gustan los vinos, tienes que probar la Estrella Galicia de Bodega. La terraza y la sala son súper agradables para disfrutar con calma. ¡No olvides reservar, que se llena rápido!

Cuando estuve ahí, el servicio fue increíble. Todo muy bien cuidado y presentado, y el personal, desde luego, se nota que tiene ganas de hacerte sentir a gusto. Mi colega y yo quedamos más que satisfechos. ¡Ah! Y un aplauso para Alberto, que estaba siempre atento a que todo estuviera perfecto. Da gusto encontrar ese tipo de atención, ¿verdad? Muy recomendable para cenar y con un precio más que justo, entre 20 y 30 € por persona.

Lo mejor es que la combinación de sabores es súper original, aunque arriesgada, pero todo lo que pedimos estaba riquísimo. La vajilla también es un punto a favor, bien decorada y tal. Eso sí, en un momento dado me clavó un poco la silla alta en las piernas, pero con la comida tan buena se te olvida rápido. Y un detallazo: un chupito al final que estuvo muy cuidado. Absolutamente tengo que volver.

Y entonces, ¿qué tipo de cocina ofrecen en Malasaña Triana? Te lo resumo: ¡una comida explosiva! Se centran en sabores frescos y atrevidos, sobre todo con atún como protagonista, junto a una presentación que hace que desees sacar la cámara. Es perfecta para grupos y el ambiente es siempre divertido y relajado. Así que, si aún no has ido, ¡no dudes y ve ya!

Cuál es la dirección exacta de Malasaña Triana

Y hablando de Malasaña Triana, ¡vaya experiencia que tuvimos! Te lo digo claro: vale cada estrella de esas 5 que le ponen por ahí. La comida está a otro nivel, el ambiente es de lo mejor y la atención, ¡ni se diga! Alberto, el camarero que nos atendió, nos hizo unas recomendaciones brutales. Empezamos con un tataki de atún que estaba increíble y esas croquetas de carabinero… ¡madre mía, espectaculares! Luego vino el Rib-eye de 500 gramos, que me dejó flipando con su sabor. Y para el final, no podíamos irnos sin probar la tarta de queso, chocolate blanco y pistacho que simplemente te quita el sentido. Así que ya sabes, prepara el estómago porque aquí no se sale con hambre.

Eso sí, hay que mencionar que hay cosas a mejorar. Los tiempos entre los platos un poco largos y el vino de copeo, ¡calentito! Pero nada que eche a perder la experiencia. Volveremos sin duda porque el menú es tentador y está para probarlo entero.

Hablando de la experiencia, fuimos después de pensarlo por un tiempo y fue un acierto. Las patatas malasaña, la tosta de atún, el lomo bajo y el pollo panko, todo estaba de lujo, haciendo de nuestra cena algo maravilloso. La camarera Triana fue un encanto, siempre atenta y simpática, ¡se ganó un plus extra! Ojo, que tienen carta en inglés, algo que siempre ayuda si llevas amigos de fuera.

Lo único que me dejó un poco frío fue el foie, pero la tosta de atún y el brioche de costillas son opciones que no te puedes perder. El sitio es acogedor aunque te lo esperas un poco más grande, pero con esa comida, no importa tanto el tamaño. Y sí, sobre todo, el servicio muy simpático.

Si quieres visitarlo, apúntate bien: C. Trabajo, 4, 41010 Sevilla. Desde luego, es un sitio conocido en Triana, con una carta que aunque no es super extensa, tiene lo mejor: pulpo, atún de almadraba, carnes como la presa ibérica, y más. ¡Yo lo veo calentito para volver pronto a por esos postres y chupitos!

Qué platos destacados se pueden encontrar en el menú de Malasaña Triana

Tío, ¿has probado ya Malasaña Triana? Es un sitio que nunca decepciona, en serio. Yo volví después de un tiempo y sigue en la misma línea de calidad. La posibilidad de pedir tapas es un plus enorme, y lo bueno es que vienen con buena cantidad. Te lo digo, la tosta de atún es para morirse, y esas croquetas de carabineros siguen siendo de otro nivel. Es genial también que se preocupen por el pan, porque en otros sitios la cagan, pero aquí lo clavan. Y no me hagas hablar de los postres, ¡son geniales!

Pero esperate, que la experiencia no solo se queda en la comida. El servicio fue de 10. Fui a comer a mediodía y me sentí mimado, con una atención rapidísima. Pedimos varios platos fuera de carta que nos recomendó una camarera llamada Triana (sí, ¡así se llama!). Y fue un acierto total, la mejor decisión del día. En cuanto al precio, por 20-30 € acabamos satisfechos, y poca cosa se puede decir de eso con esta calidad.

Y si hablamos del ambiente, qué decirte, es un lugar bonito y agradable, perfecto para relajarte y charlar. El nivel de ruido es bajo, así que puedes hablar tranquilamente sin alzar la voz. La verdad es que nos ha ENCANTADO y volveremos 100%. Y para que lo tengas claro, si vas, asegúrate de probar unos platos que son un must en el menú: esas patatas bravas, el parmentier, risotto, y no te olvides del cheesecake de pistacho y chocolate blanco. Son la bomba, un auténtico lujo para el paladar. ¡Así que ya sabes, no lo dudes y hazte una visita!

Se puede reservar mesa en Malasaña Triana

Te cuento que Malasaña Triana se está convirtiendo en un clásico en Sevilla. La primera vez que fui fue por recomendación de unos amigos, y menuda elección, no defraudó. Reservamos antes y la verdad es que me alegro, porque el sitio suele estar lleno cada vez que paso por allí. El ambiente es acogedor y el servicio, simplemente, genial. Los camareros están siempre a la altura, te hacen sentir como en casa.

Ahora, la comida... ¡vaya festival de sabores! Pedimos un par de platos, pero lo que más me impactó fue el nido de atún rojo de Almadraba. ¡Espectacular! Junto con eso, el risotto, unas croquetas de carabineros y las papas bravas, todo de 10. Te lo juro, no sé cómo lo hacen, pero cada bocado es un viaje al paraíso. Mis amigos decían que el atún es difícil de superar, y no podría estar más de acuerdo.

El trato que recibimos fue otro nivel. Nuestro camarero, un tal Alexader, fue súper amable y nos recomendó varios platos de la carta. Nación una conexión ahí, ¡qué chido! Siempre con una sonrisa, se notaba que disfrutaba su trabajo. Y ni hablar del tiempo de espera, nos hicieron sentir que todo estaba bajo control, aunque el lugar estaba a tope. Y salimos tan contentos que hasta nos atrevíamos a pedir postre.

En cuanto a los precios, están bastante bien. No es ultra barato, pero la relación calidad-precio es excelente. Habitualmente gastas entre 10 y 30 euros por persona, y por lo que te ofrecen, vale la pena. La comida es de calidad y el ambiente, eh, hace todo más agradable.

Y sobre la pregunta clave, ¿se puede reservar mesa en Malasaña Triana? Sí, definitivamente. Si quieres asegurarte una mesa, lo mejor es llamar y hacer la reserva. Créeme, no querrás perderte la experiencia de este sitio. Sin duda, repetiré.

Cuál es el ambiente de Malasaña Triana

Te cuento que Malasaña Triana se ha ganado sus 5 estrellas a pulso, y lo digo porque ya me habían hablado de este sitio y al final no decepciona. La decoración es un bombón y el servicio es de lo más simpático. ¡Hasta le dieron agüita a mi perra! En cuanto a la comida, no te puedes perder el brioche de costilla. Las croquetas, la tarta de payoyo y la presa ibérica son simplemente un must. Lo mejor es que todo, en términos de calidad-precio, está de lujo. Por unos 10-20 € por persona, sales bien comido y seguro que vas a querer repetir. ‍

El local tiene un ambiente increíble, precioso de verdad. A mí me dejaron flipando el brioche y el parmentier. El lomo bajo estaba en su punto y la tarta de queso y pistacho es pura locura. Los camareros son un encanto, siempre atentos a lo que te hace falta. Aunque el nivel de ruido es alto, puedes hablar con calma, así que no hay problema. De nuevo, por entre 40-50 € por persona, la experiencia no tiene pérdida, y lo único que quieres es volver ya.

No tengo quejas del sitio porque la comida está sabrosa, aunque a veces creo que es un pelín cara para las raciones que ponen. Pero, ¡vaya! Todos los del equipo que trabajan allí son unos cracks, rápidos y serviciales. Mis recomendaciones: las patatas bravas son un acierto seguro. El ambiente es acogedor, tengas en cuenta que puedes elegir entre interior o disfrutando del patio o la terraza exterior.

La conexión entre el buen rollo y la buena comida lo convierten en un sitio ideal para pasar un rato con amigos o en familia. Así que ya sabes, ¡prepárate para comer bien en un lugar que tiene de todo!

Hay opciones de bebidas disponibles en Malasaña Triana

Entonces, ya te digo que Malasaña Triana es un sitio que no puedes dejar pasar. Estuvimos allí y estaba tan bueno todo que no podíamos parar de pedir. Tendremos que volver para probar más cosas, porque cada plato era una maravilla. Nos dejamos recomendar y todo lo que comimos estaba de 10. Si vas a cenar, lo mejor es que te prepares para gastar entre 30 y 40 € por persona, pero la comida, el servicio y el ambiente son simplemente cinco estrellas.

La experiencia fue brutal. Nos atendió Triana, y el servicio fue fantástico desde el primer momento. Pedimos de todo, y es el lugar ideal para compartir platos y probar cosas nuevas. La comida fue una sorpresa para bien, y la variedad no tiene comparación. Lo que pagamos, entre 40 y 50 € por cabeza, valió cada céntimo. El ruido puede estar moderado, pero se puede charlar sin problema. ¡Sin esperas, claro!

Y no te creas, ya he vuelto un mes después y sigue siendo una maravilla de sitio. No te puedes perder la II Jornada del atún, ahí fue donde el nido me dejó alucinado. El trato, inmejorable, como siempre. En esta segunda visita, gasté entre 20 y 30 € y el nivel de ruido estaba bajo, así que pudimos charlar tranquilamente y no tuvimos que esperar más de 10 minutos para que nos traigan la comida.

Y sobre las bebidas, claro que tienen opciones disponibles en Malasaña Triana. Puedes disfrutar de una buena variedad para acompañar tu cena. Así que, ya sabes, ¡hazte el favor y pásate por allí!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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