Hotel La Villoría

Hotel La Villoría

¿Buscas un lugar con encanto para desconectar? El Hotel La Villoría en Medina-Sidonia, Cádiz, es justo lo que necesitas. Con dos estrellas, este hotel está rodeado de pura naturaleza y ofrece un ambiente familiar brutal. Aquí encontrarás 20 habitaciones y 8 bungalows equipados con aire acondicionado, TV de pantalla plana y WiFi gratis. ¡Perfecto para descansar después de un día de aventura!

Nuestro equipo joven y dinámico se encarga de que te sientas como en casa, ofreciendo trato personalizado y un ambiente acogedor. Además, tenemos una piscina y pista de pádel para que te diviertas al máximo. Reserva ya! Échale un vistazo a Tripadvisor, tenemos 93 opiniones y 100 fotos que lo respaldan. Ven a conocer Medina-Sidonia y sumérgete en la cultura andaluza. ¡Te esperamos!

Hotel La Villoría

·Hotel de 2 estrellas
⭐Valoración media: 3,8
Opiniones: 493 Reseñas
Dirección: CTRA A-396, KM 3, 11170 Medina-Sidonia, Cádiz
Teléfono: 956 41 20 30

Página web

lavilloria.com

Mapa Ubicación Hotel La Villoría

Dónde se encuentra el Hotel La Villoría

Ey, ¿qué tal? Te cuento un poco sobre el Hotel La Villoría en Medina-Sidonia. La primera impresión que te llevas al entrar, pues no es la mejor. Nos dieron 4 sobres de champú, sí, 4, y eso es todo lo que esperes en cuanto a detalles. Aquí no cambian ni las sábanas ni las toallas, solo te acomodan lo que hay y, claro, vacían la papelera. La comida es bastante cara para lo básica que es, ah, y si tienes hambre a media tarde, aquí no hay nada para merendar. A las 11 de la noche, se apaga todo. La dueña, la verdad, no se pasa de amable, te hace sentir como en un reality de vigilancia.

Las habitaciones, mejor no hablar, porque están bastante sucias. Toallas y sábanas llenas de manchas, parece que ni pasan una mopa por el suelo. Y oye, las limpiadoras vienen a “limpiar” sin tu permiso, eso para mí es violar mi intimidad. Por favor, si vas a ir, no esperes mucho. La única cosa decente fue la piscina, que, para ser sinceros, es lo único que se salva.

Hemos pasado 5 noches en un bungalow estándar y eso sí que fue un desastre. Las fotos que ves en las páginas son más antiguas que el hilo negro. Los muebles se mueven un montón y la nevera no enfría. Lo peor fueron los pelos en la ducha, da un poco de asco. No había jabón ni siquiera para lavarte las manos. Y aunque recibimos a la dueña con buena onda, de inmediato cambió la cara cuando le pedimos toallas más limpias. Ah, y no olvides llevar dinero en efectivo porque aquí no aceptan tarjetas.

Así que, al final, ¿dónde se encuentra el Hotel La Villoría? Pues está en la CTRA A-396, KM 3, 11170 Medina-Sidonia, Cádiz. Pero, en serio, piénsalo dos veces antes de hacer la reserva. Te lo digo porque me gustaría que no te pase lo mismo que a nosotros.

Qué tipo de alojamiento ofrece el Hotel La Villoría

Vale, sigamos. Así que, si estás pensando en pasar unos días en el Hotel La Villoría, déjame decirte que no hay palabras para agradecer a Rocío y Nardo. Estos dos hicieron que nuestra estancia fuera, literalmente, un finde semana inolvidable. La comida fue excelente y las instalaciones estaban súper bien. Tanto los bungalows como las habitaciones estaban limpios y tenían precios que no rompen el banco. Las zonas comunes eran un rollo chill-out que molaba un montón. La verdad que es muy recomendable y, palabra, que repetiremos seguro.

Ahora, si andas con peques, esto es el paraíso. El ambiente es de lo más familiar y la calidad-precio está de lujo. Los empleados son un encanto, siempre con una sonrisa. Tienen tres inflables en el jardín que son la bomba: uno normal, otro con piscina para los más chiquititos y un tobogán que va directo a la piscina. La comida del restaurante está buena, aunque el desayuno es un pelín justo. Las camas son comodísimas, así que vas a descansar sí o sí. Menos mal que la ubicación es perfecta para moverte, ya que hay muchas cosas chulas que hacer cerca.

Ahora, no todo es perfecto. He escuchado que algunos se han llevado decepciones. Por ejemplo, lo de no poder pagar con tarjeta a estas alturas es un bajón. La puerta de la habitación a veces era un drama y el dispensador de jabón en la ducha no estaba en el mejor sitio. Si vas con niños, está claro que lo van a pasar genial con los hinchables y la música en la piscina, pero si buscas tranquilidad, quizás quieras buscar otra opción. El desayuno ya te digo que, en algunas épocas, no es el fuerte.

Entonces, ¿qué tipo de alojamiento ofrece el Hotel La Villoría? Bueno, combina bungalows y habitaciones cómodas, ideales tanto para familias como para grupos de amigos. Además, tiene un ambiente romántico y tranquilo, bien pensado si quieres unos días de relax con los niños o con tu pareja.

Cuántas habitaciones hay en el hotel

Ya llevamos poco más de 24 horas aquí y te diré que tenemos claro que no queremos volver. Somos dos adultos y un niño, y la experiencia ha sido un auténtico desastre. Para empezar, solo hay dos toallas de ducha, así que imagina el rollo de compartir. El bungalow es súper viejo y sucio, el baño apesta a cañería y, para colmo, no hay jabón de manos, gel ni champú. ¡Las sábanas de las camas son amarillas! La realidad no tiene nada que ver con las fotos de las webs. En general, es muy pequeño y no hay espacio para guardar nada. Además, la puerta del baño se cierra sola todo el tiempo, un verdadero show.

Y que me dices de los detalles que faltan… No hay ni bolsas para la basura. El servicio de limpieza no ha entrado en el bungalow desde que llegamos, no hay cartel ni nadie se ha preocupado en preguntarnos. La nevera está súper sucia, la goma negra está hecha un asco, y la puerta del mini congelador rota. ¡Es un escándalo! Además, por la noche escuchamos todo lo que pasa, porque aquí todo retumba y cruje. Y si pensabas que las opciones para los niños serían un alivio, ya te digo que no. Elegimos este lugar por la variedad, pero todo está lleno de horarios raros que no están especificados en ningún sitio.

Las “atracciones” solo funcionan si hay un mínimo de 6 niños, y no hay un monitor ni socorrista en la piscina. Este lugar está dejado, el castillo hinchable asqueroso, lleno de hojas y colillas. El parque de bolas es reducido y sucio. Y el parque infantil, ni te cuento, no hay luz, es como jugar a las escondidas en la oscuridad. En la piscina, la música de reguetón está a todo volumen, y decile a un niño que hable mientras eso suena como un tambor. Pedí que bajaran el volumen y me dicen “sí, sí”, pero estamos en el mismo desastre de ruido.

Sobre cuántas habitaciones hay en el hotel, sinceramente, no lo tengo claro. Pero con lo que hemos visto, parece que no hay mucho espacio que gestionar, eso sí, lo que hay está mal mantenido y no lo recomendaría, mucho menos si vienes en familia. ¡Una VERGÜENZA, de verdad!

El hotel cuenta con bungalows

No sé por dónde empezar con el Hotel La Villoría, la verdad. La experiencia fue una pesadilla total. Empezamos con unos bungalows sucios que daban bastante miedo. El baño parecía más un refugio de olores desagradables que un lugar donde te puedas sentir cómodo. Además, las toallas escaseaban como si fueran oro. Y lo de las telarañas es lo de menos, aquí las arañas ya estaban empadronadas. ¡Menudo asco! La piscina estaba llena de pelos, y los colchones de las tumbonas deberían tener un letrero que dijera “uso bajo tu propio riesgo”. Había un castillo hinchable asqueroso para los niños, y no, no estaba bonito, estaba sucio y descuidado.

Lo mejor de todo fueron las ratas. Sí, has oído bien. Las ratas campaban a sus anchas dentro del falso techo, y cuando les comentas eso al personal, te dicen que son gatos. ¡Es de locos! Así que, como imaginarás, no dormimos un pimiento esa noche. Al menos, en un giro inesperado de suerte, me devolvieron el dinero y me piré volando de allí. Una experiencia que no quiero ni recordar.

La habitación no se quedó atrás en términos de sorpresas desagradables. Teníamos un dispensador de gel completamente bloqueado, y el agua salía con la presión de una manguera rota. La comida... mira, carísima y nada del otro mundo. Si vas con niños, sí, te pueden entretener un poco, pero si no, mejor busca otro sitio. Lo que se dice un timo absoluto.

¿Y lo de los bungalows? Efectivamente, el hotel cuenta con bungalows, pero no esperes que sean un paraíso. Hasta tienen problemas de limpieza y, por lo que vi, las ratas no son las únicas que se sienten cómodas allí. Así que, si estás pensando en ese lugar, piénsalo muy bien antes de arriesgarte. Mejor buscar alternativas, porque aquí claramente no vale la pena.

Cuántos

Ya te digo que Hotel La Villoría tiene sus altibajos. Al llegar nos recibió Esther, que fue un encanto, siempre con buena onda. La casita es pequeña, sí, pero para pasar unos días está más que digna. La cama, ¡menuda maravilla! Gran tamaño y, además, el aire acondicionado te hace la vida un favor cuando aprieta el calor, y lo mejor de todo es que por la noche, no se oye ni un ruido. El desayuno… bueno, hay que montarse un plan, pero no está nada mal. Consulta más reseñas en Tripadvisor si quieres saber más.

La atención en el hotel es genial, al menos la de algunos. La comida hay que probarla porque la verdad es que tiene calidad, y está bien rica. Es un lugar perfecto para ir con los peques, con tu pareja, o hasta tirarte a relajar un par de días. Y lo más importante: todo está muy limpio, así que en ese aspecto puedes ir tranquilo. Y sí, sin duda repetiríamos.

Pero ojo, que no todo es color de rosa. Hay quienes se quejan de que nada de lo que prometen en la página web es cierto. La limpieza… es un desastre. A veces solo colocan las sábanas sin cambiarlas ni poner toallas, y ni barrer o algo así. No puedes traer nada de comida, ni pica, ni merienda, ni nada. Los precios son carísimos por lo básico. Y la dueña, en vez de ser amable, se pone a amenazar. A ver, sí, Esther y Nardo son majísimos, pero la dueña puede hacer que tu experiencia sea bastante desagradable.

Y si hablamos de las habitaciones, mira, la cama que te toca puede ser incómoda, como si estuvieras en una cama de agua, y el baño olía fatal. El desayuno, escaso y básico, y si quieres un poco más, te toca pagar extra. Además, el café… el más austero. Lo único bueno es la buena ubicación y que es tranquilo. Es un lugar que tiene su rollo, pero hay que saber con lo que te vas a encontrar.

Zero estrellitas para el lío, pero la atención y la limpieza... pues ahí andan. ¡Así que ojo!

Qué comodidades tienen las habitaciones y bungalows

La Villoría es un hotel de 2 estrellas que podrías considerar si estás buscando algo sin pretensiones, pero con su encanto. Ya te digo, hay un par de personas que son un verdadero sueño. Esther y su compañera son unas máquinas, siempre al pie del cañón. Te reciben con una sonrisa, te arreglan la habitación y hasta te sirven las copas en la barra. Un trato más que agradable, la verdad. Pero ojo, que el jueves todo cambió con otro personal que, para ser honestos, no estaba a la altura.

El tema de los hinchables se convirtió en un drama. Unas familias queríamos que los inflables estuvieran listos para que los críos disfruten, pero nos dijeron que no era posible por el horario. En cambio, unos que celebraban un cumpleaños tuvieron su hinchable antes de tiempo. Super feo dejar a todos los peques sin nada y, además, nadie estaba mirando que no se pegaran entre ellos. No había un solo monitor por allí. A nosotros nos dijeron que habría animación todos los días, pero eso fue sólo humo, al menos entre semana no pasó nada.

Sobre las habitaciones, te espero que tengas en cuenta que en los bungalows, las duchas no son muy buenas. O no hay agua caliente o la presión es una broma. Así que, entre el agua fría y la falta de animación, algunos de los niños decidieron que ya era hora de marcharse el último día. Pero mira, también hay gente que ha tenido buenas experiencias, hablando de la tranquilidad del lugar, los bungalows cómodos y el trato cariñoso del personal. Aunque la comida deja mucho que desear, eso es un hecho.

En cuanto a las comodidades, cuando se trata de habitaciones y bungalows, no son de lujo, pero son lo suficiente cómodos y grandes. La cocina, aunque algunos dicen que no está a la altura, tiene su encanto, y siempre hay un aparcamiento decente. Total, si buscas un sitio donde relajarte sin pretensiones, este podría ser tu lugar. Aunque, si esperas mucho más, quizás debas mirar para otro lado.

Se ofrece WiFi en el hotel

Y seguimos hablando del Hotel La Villoría, que es una locura de mal. ¡Las fotos no tienen nada que ver con la realidad! Te prometen un lugar bonito y cuando llegas, lo que encuentras son instalaciones pobrecitas. Es cierto que el precio para pasar el día en la piscina es económico, pero luego te encuentras con hamacas rotas y un ambiente que deja mucho que desear, con colillas tiradas por todos lados. Y no hablemos del restaurante, porque casi no hay nada de lo que tienen en la carta. Cuando pedimos una hamburguesa nos llegó una carne que, sinceramente, parecía el resto de la comida de una sartén. ¡Menuda calidad! Y si tienes niños, olvídate: no había tronas. ¿En serio? Están superbaratas en Ikea, no hay excusa.

En cuanto a la experiencia global, si piensas pasar las vacaciones allí, mejor pasa de largo. Imagínate: ratas andando por el techo por la noche, ¡imposible dormir! El castillo hinchable estaba lleno de basura y el acuático, más sucio que un patio de escuela. ¡Vacaciones de pesadilla! Nos tuvimos que ir la primera noche y, la verdad, no pienso volver. ¿Viaje en grupo? Fue un desastre total, y eso que intuía que iba a ser algo divertido.

Algunos dicen que la atención al cliente es buena y que los niños lo pasan bien. A ver, sí, el personal es amable, pero ¿eso compensa el hecho de que las instalaciones están hechas un desastre? No creo. Por eso, si llegas a un bungalow, prepárate: están viejos y usados. Todo está muy dejado, y ni el servicio de limpieza puede solucionarlo. Lo ideal sería que sanidad pasara por allí y lo cerrara. Por último, en cuanto a si hay WiFi en el hotel, la respuesta es no. Así que si planeas conectarte a internet, mejor busca otro sitio. No vale la pena.

Hay actividades recreativas disponibles en el hotel

Y bueno, te cuento que el Hotel La Villoría está en Cádiz y tiene 2 estrellas, pero no te dejes engañar, porque lo que ofrecen no vale el precio que te cobran. La verdad, los precios son absurdos para lo que realmente es. Las fotos que ves en los anuncios son una cosa y lo que encuentras cuando llegas, otra. Los bungalows están bien descuidados, con cosas rotas por todas partes, y encima, hay hormigas pululando como si fuera su casa. Si necesitas más pruebas, échale un vistazo a las reseñas en Tripadvisor.

Y ya ni hablemos de la piscina. Tuve una experiencia que, en vez de relajante, fue una total decepción. La piscina estaba sucia, llena de pelos, y por lo visto, se promocionan como petfriendly, pero amor a los animales, nada. La realidad es que si llevas a tu mascota, mejor que no la lleves porque ni la van a tratar bien. De nuevo, revisa las reseñas que ahí hay más de una que menciona lo mismo.

El lugar no lo puedo recomendar para nada. Las habitaciones en las que me alojé estaban sucias y no te imaginas el ruido que hay por la noche. Se escuchan ratas correteando por los techos. Y los colchones, olvídate, en un estado lamentable. El servicio es un 1, y la dueña parece no entender lo que significa atención al cliente. Pasé cuatro días y me cobraron 600 euros por algo que no vale ni 100. Fue como vivir en un zulo sin luz y espacio.

Sobre si hay actividades recreativas disponibles, pues, la respuesta es que, con esas instalaciones, es complicado. Si te decides a ir, puedes encontrar un par de promociones para comer y usar la piscina gratis, pero de actividades recreativas, no hay mucho más a parte de eso.

El hotel tiene piscina

Así que, hablemos del Hotel La Villoría. Si buscas un lugar donde relajarte, al menos hay cosas que destacar. La atención del personal es impecable, y sobre todo, hay que darle un aplauso a Rocío y Nardo. De verdad, hacen que tu estancia sea más placentera, y si vas en grupo o con amigos, la cosa se pone mejor. Las habitaciones son bastante decentes, así que en general, la experiencia es de 5 estrellas. Nos quedamos encantados y, sin duda, ¡volveremos seguro!

Pero no todo es color de rosa. Por otro lado, hay algunos testimonios de viajeros que han tenido malas experiencias, sobre todo en esos bungalows que, según dicen, parecen sacados de una película de terror. Las fotos no hacen justicia. La realidad es que algunos están deteriorados y pueden darte ganas de salir corriendo. Olor a tabaco, limpieza deficiente... ¡un desastre! Si decides quedarte, asegúrate de revisar bien la habitación.

Aún así, la semana que pasamos fue bastante agradable. El servicio estuvo a la altura, y la piscina es un buen lugar para relajarte, aunque hay que estar alerta con la limpieza. Además, en el restaurante se come muy bien y el ambiente es tranquilo y familiar, ideal si vas con niños. Todo estaba riquísimo, y el personal siempre con una sonrisa, así que eso también cuenta, ¿no?

Ahora, respecto a la pregunta del millón: ¿El hotel tiene piscina? Sí, la piscina está ahí, pero, como mencioné, ¡revisa bien el entorno y asegúrate de que todo esté a punto! A veces, las experiencias pueden variar, así que ve con las expectativas claras.

Se puede jugar al pádel en las instalaciones del hotel

Si estás pensando en el Hotel La Villoría, te cuento que es un hotel de 2 estrellas que podría tener sus cosas buenas, pero también sus peros. Las habitaciones son modernas y tienen buena onda, aunque hay que decirlo: son poco funcionales. Si llevas ropa, prepárate porque el espacio para guardarla brilla por su ausencia. Y ojo, si te tocan unas vacaciones en verano, ten en cuenta que el hotel está lleno de peques, así que los gritos de los niños te van a despertar todos los días.

Ahora, el servicio de habitaciones… un desastre. Pasé los últimos cuatro días sin que me hicieran la habitación, ni un cambio de toallas. Un mal rollo total. En cuanto al restaurante, ¡cuidado! Te preparo un café con leche y unas tostadas con jamón dulce, pero te va a costar 7€. Y si pides servicio de lavandería, asegúrate de que tu ropa no salga desteñida con lejía. Las camareras, eso sí, eran un encanto, siempre dispuestas a recomendarte sitios. Pero, aviso: está en medio de la nada, necesitas coche para mover las patas.

Hablando de la piscina, hay que reconocer que es un buen plan si te apetece un día de relajo. Por 5€ puedes disfrutar de un rato fresco, aunque si llevas peques, solo les dejan usar manguitos. La comida en la piscina fue una grata sorpresa, con buen ambiente familiar y la opción de comer varios platos ricos. Pedimos cordero, pasta carbonara y nuggets, y todo estaba de lujo.

Y ya que hablamos de actividades, si tienes ganas de hacer algo más que nadar, lo de jugar al pádel no está en el menú del hotel. Así que, si eso es lo que buscas, mejor planea otra cosa.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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