
Si estás en Sevilla y buscas un lugar donde comer rico, Callao Bodega Triana es tu sitio. Está en Calle Callao, 1, justo al ladito del Callejón de la Inquisición y del Mercado de Triana. Este bar-restaurante es un verdadero rincón gastronómico andaluz, con una decoración molona que mezcla lo moderno con toques antiguos, y que rinde homenaje a personalidades flamencas y toreros. Y oye, la carta es un festival para los sentidos: tapas tradicionales con un toque actual, ¡perfectas para compartir entre colegas!
Hicimos visita y no pudimos resistir volver al día siguiente. La atmósfera es genial, con mesas altas y bajas que invitan a relajarse y disfrutar. Al final del día, si quieres un trato cercano y amable, Emilio y su equipo te van a hacer sentir como en casa. No te vayas de Triana sin probarlo, que este lugar se ha ganado un lugar en nuestras vidas.
Callao Bodega Triana
Horarios Callao Bodega Triana
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–24:00 |
| martes | 12:00–24:00 |
| miércoles | 12:00–24:00 |
| jueves | 12:00–24:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 12:00–24:00 |
| domingo | 12:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Callao Bodega Triana
Dónde se encuentra Callao Bodega Triana
¡Hey, peña! Si andáis por Triana y queréis un buen plan, no os perdáis el Callao Bodega Triana. Aquí la jugada es clara: 5 estrellas en todo. La comida es una pasada, la atención es súper simpática y amable, ¡te sentirás como en casa! El ambiente es perfecto, ya sea dentro o en la terraza. Un sitio ideal para comer a gusto.
Si vas a tapiar y piensas que te vas a quedar esperando, ¡ni de coña! A nosotros nos sentaron en menos de 10 minutos y eso que era domingo. El local está limpio y bien cuidado. ¡No te olvides de probar la ensaladilla rusa! Por unos 10-20 €, te llenas y quedas contento.
Sí, a veces puedes esperar un pelín entre plato y plato, pero la calidad lo compensa. Y si buscas un buen sitio en pleno Triana, este es el tuyo. Las mesas son cómodas, y si puedes, elige el patio exterior para disfrutar del buen rollo del barrio.
Una vez nos encontramos con el Risotto que, sinceramente, estaba mejor que el de Italia. Estoy hablando de cosas serias aquí. Y aunque la tortilla podría mejorar un poco (estaba un pelín seca), ¡en general todo es un festival de sabor! La torrija es otra bomba que debes probar, ¡no te arrepentirás!
Entonces, ¿dónde está el Callao Bodega Triana? Fácil, en la C. Callao, 1, 41010 Sevilla. Si estás por allí, no dudes en dejarte caer, tu estómago te lo agradecerá. ¡Viva Triana!
Qué tipo de comida se puede encontrar en Callao Bodega Triana
Y ya que hablamos de sitios para comer, no puedo dejar de mencionar Callao Bodega Triana. Este lugar es una joya en el centro de Sevilla. Con un par de amigos fuimos a cenar y la verdad es que fue un acierto total. 5 estrellas por el ambiente, la comida y el servicio. ¡Las tapas están espectaculares! Probamos desde la ensaladilla hasta los chipirones, y todo estaba delicioso. La torrija de postre, para qué decir, ¡una locura!
Lo mejor es que el servicio es excelente. La atención es rápida y muy amable. Sientes que te tratan como en casa, y eso se agradece un montón. Además, el lugar es amplio y bonito, con una decoración que te hace sentir en pleno corazón sevillano. En fin, si quieres una buena cena, no dudes en ir. Claro, es mejor reservar, porque suele llenarse de gente rápidamente.
La comida, amigos, es variada y con opciones para todos. Tienes desde patatas bravas hasta platos vegetarianos, aunque no son su especialidad. Y lo mejor: todo por un precio muy asequible, entre 20-30 euros por persona. Te saldrás con el estómago lleno y una sonrisa porque todo está muy bien equilibrado y delicioso.
Así que, ¿qué tipo de comida puedes encontrar en Callao Bodega Triana? Aquí hay de todo: tapas tradicionales con un twist, platos de calidad como el solomillo y, si te gusta experimentar, los tomates de los Palacios son un must, muy bien aliñados. Ya sabes, si buscas un sitio con buena comida, buen servicio y un ambiente agradable, este es el lugar. ¡No te lo pierdas!
Cuáles son algunas de las características decorativas del restaurante
Mira, si estás por Triana, no puedes dejar pasar la oportunidad de pasarte por Callao Bodega Triana. De verdad. Mi experiencia fue de 10. Vinimos a cenar una noche y al día siguiente ya estábamos de vuelta para comer. Totalmente recomendable, todo ha ido perfecto. El personal está siempre al tanto, y quien nos atendió, Emilio, fue un crack. Te hace sentir como en casa. Sin duda, ¡volvemos cuando podamos!
Y hablando de comida, la carrillera que tienen es una maravilla. Juan Luis, el xato de Triana, te la recomienda de mil amores. Te preparan un rebujito que te va a alegrar el día. Así que, si pasas por ahí, no te olvides de probarlo. De verdad, un bocado que no olvidas. El ambiente es genial, y para el precio que pagas (entre 20 y 30 € por persona), sales a reventar de satisfacción.
Ahora bien, no todo fue perfecto. En mi segunda visita, la paella estaba decente, pero el servicio dejó mucho que desear. Un camarero nos atendió con cara de pocos amigos, y uno de los platos llegó más tarde que el resto. Por eso, no todas las experiencias son iguales. Te diría que mi primera cena fue un 5 estrellas, mientras que en esta ocasión no llegó más de un 3.
Aún así, lo bueno supera a lo malo. La terraza tiene bastantes mesas y se está agusto por la noche. La carta quizás no sea muy larga, pero tiene de todo. Esa última vez pedí la tapa de tortilla y las lagrimitas, que estaban ricas. Además, los postres tienen buena pinta, no dudes en dejar un hueco. Si planeas ir, puedes reservar, aunque varía según la hora o el día.
En cuanto a la deco, el lugar tiene un toque auténtico, con una mezcla de elementos tradicionales y un ambiente cercano y acogedor. Así que, si buscas una buena cena sin gastar una fortuna, ya sabes, Callao Bodega Triana es el sitio.
Qué tipo de ambiente ofrece Callao Bodega Triana
Tío, si estás pensando en un sitio para comer en Sevilla, Callao Bodega Triana se lleva un 5 estrellas de calle. Entramos porque las reseñas de Google prometían y, sorpresa, ¡acertamos de pleno! Ambiente chill, servicio rapidísimo y la comida, ¡ni te cuento! Todo estaba muy rico, desde la berenjena con salmorejo hasta las raciones que son justas, ni más ni menos. Nos despedimos con la pancita llena y una gran sonrisa. Eso sí, un saludo desde Santander a todos los que curran ahí, ¡volvemos seguro!
Ahora, no todo es color de rosa, ¿eh? Hay críticas que no se pueden ignorar. Un colega dejó caer que las patatas fritas parecían de esas que llevan en la nevera un par de días. Además, la carrillera, que debería ser un manjar, al parecer estaba seca como el desierto. No entiendo cómo en 2024 todavía hay sitios que no cuidan esas cosas. Por lo menos el servicio se portó, trayendo limoncito y buena onda, pero esos detalles de la comida son los que te hacen pensar si volver o no.
De nuevo, volviendo a lo bueno, el sitio tiene un ambiente moderno, donde puedes charlar sin esforzarte, ni ruido ni líos. La zona de comedor es súper acogedora, y si prefieres un rollo más al aire libre, el patio-tierrazo también está genial. La verdad, en Callao Bodega Triana, el rollo es agradable, la gente es maja y siempre dispuestos a aconsejarte qué pedir. Así que, en general, si lo tuyo es un buen tapeo en un sitio que te hacen sentir como en casa, este es tu lugar.
Qué hace que la carta de Callao Bodega Triana sea especial
Y, bueno, si hablamos de Callao Bodega Triana, la cosa se pone variada. Por un lado, tienes esas opiniones que parecen de otro planeta. Un sitio que cobra 19 euros por medio plato de fritura, y encima si está mal rebozado y la lechuga ni limpia, es para salir pitando. Comida: 1, Servicio: 2, Ambiente: 1… Aquí ya nos metemos en lo que no hay que hacer. Pero claro, hay gente que se queda con lo bueno y dice que las patatas bravas son de lo mejor, y que la ubicación está muy bien, pegado al mercado y al museo de la cerámica. Que si bien está en el centro, no siempre es garantía de calidad.
Luego está lo de la atención, porque según cuentan, Emilio y su equipo parecen ser geniales, con un servicio que saca sonrisas. Y claro, si te vas acercando a la noche y te sientas para cenar… ¡la cosa se ve diferente! Comida de 20 a 30€, donde puedes salir contento con platos como croquetas de jamón, chipirones a la plancha, y hasta los rebujitos que saben a gloria. Además, la gente está viendo que el lugar tiene su encanto y el baño está de lujo también. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. No es para dejarlo pasar.
Los que han ido a celbrar lo que sea, ya lo tienen clarísimo. Si hay paella, y dicen que es la mejor que han probado, eso ya es un sellito. Comida y servicio de 10, y unos precios que hacen que te lleves una sonrisa a casa. Y no olvidemos a los guiris comiendo paella al lado de gitanos con media porros, lo que le da un toque muy especial a la zona. Viva el Betis y viva Curro!
Y entonces, ¿qué es lo que hace que la carta de Callao Bodega Triana sea especial? Pues mira, combinan una mezcla de platos que van desde lo más clásico hasta lo más moderno, haciendo que todos encuentren algo que les enganche. Desde unas torrijas que te derriten hasta esos chipirones que hacen que quieras repetir. Lo que está claro es que hay algo para todos los gustos, y eso, en el corazón de Sevilla, no se encuentra cada día. ¡Así que ya sabéis, colaboradores, hay que ir a probarlo!
Es adecuado Callao Bodega Triana para compartir tapas entre amigos
Mira, si hay un lugar que tienes que probar en Sevilla, ese es Callao Bodega Triana. Te lo digo porque he estado allí y salí encantado. Vivo en Málaga, pero cuando voy a ver a mi hija, siempre encontramos tiempo para pasar por este bar restaurante. Comimos estupendamente bien y de verdad que os lo recomiendo. Atención de 10, y lo mejor, tenían agua filtrada, algo que he visto casi en todos lados en Málaga y fue un detalle chido. Enhorabuena a todo el equipo.
La comida estaba brutal, sobre todo los chipirones a la plancha y el Abanico Ibérico. Mis patas probaron las papas bravas y no miento si digo que están entre las mejores que hemos comido en la vida. El ambiente es super agradable, ideal para relajarte un rato y disfrutar con amigos. Y ni hablar del servicio, especialmente María, que se lució. Esto es lo que busco cuando salgo: buen rollo y un trato excelente.
Y qué decir de los platos, la carrillada se deshacía. Cada bocado era un festín. Fui con unos amigos y no encontramos palabras para describir lo bien que estaba la berenjena frita o el salmorejo. Si los chipirones fueran persona me casaría con ellos, de verdad. Carlos Mejía fue nuestro camarero y, si su jefe está escuchando, tenía que darle un aumento de sueldo. ¡Totalmente un 10/10 para la experiencia!
Y sí, con toda esta cantidad de comida y la calidad, Callao es perfecto para compartir tapas entre amigos. Las raciones son abundantes, así que si vais en grupo, os aseguráis de probar un poco de todo. No sé qué más se puede pedir, solo disfrutad, porque aquí lo vais a pasar genial. ¡A por ello!
Quién es el encargado del trato cercano y amable en el restaurante
Mira, te cuento. Si te vas a Callao Bodega Triana en C. Callao, 1, prepárate para una montaña rusa de opiniones. Por un lado, hay quienes dicen que los platos son una poesía en el paladar y que la atención es de lujo, gracias sobre todo a Emilio, un camarero que no deja de sonreír y atenderte como si fueras de la familia. Pero, cuidado, porque también hay historias de clientes que salieron decepcionados, con un servicio que parecía más bien un partido de fútbol que una cena, ¡con los camareros viendo el móvil en plena acción! Aquí lo que brilla son los huevos rotos con jamón y la tapa de caracoles que, según dicen, viene en cantidades infinitas y a un precio muy majo.
Pero si comparas, hay quienes no lo tienen tan claro. Para los locales que saben de verdaderamente buena comida andaluza, lo que ofrecen se queda un poco corto. Se agradece el salmorejo, pero algunos aseguran que lo demás es bastante mediocre. La experiencia puede ser buena para algunos, con precios que oscilan entre 20 a 30 € por persona, pero para los que están acostumbrados a la calidad real, mejor buscar otra opción.
En cuanto a la calidad-precio, hay quienes dicen que vale la pena el desembolso si te decides a probar los platos exquisitos. Recuerda que en ese entorno, justo al lado del puente de Triana y la torre del oro, se siente una vibra especial. Así que, si te decides, no dudes en pedir la Ensalada Callao y el arroz negro, no te vas a arrepentir.
Sobre el trato, sin duda, Emilio es el que le pone la calidez al lugar. Él es el que se asegura de que todo vaya rodado y de que no te falte nada. Además, no es el único, porque todo el equipo se esfuerza por crear un ambiente acogedor. Aunque si tuviste mala suerte y te tocó el servicio despistado, lamentablemente, ahí se le acaba la gracia al lugar. En fin, a cada uno su crítica, pero si decides ir, ¡que sea con las expectativas en alto!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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