
¡Eh, amigo! Si buscas un buen plan en Chiclana de la Frontera, tienes que conocer Bar La Embajada. Este sitio es una pasada: mezcla arte, cultura y buena comida en un ambiente que te hace sentir como en casa. Ubicado en la antigua vinagrera de las bodegas Collantes, te ofrece un rincón perfecto para disfrutar de unas tapas que te dejarán flipando. Y si te mola la fiesta, ¡prepárate! Aquí siempre hay actividades locales para que no te aburras.
La experiencia es totalmente familiar, y el trato es de diez. A pesar de que llegas con expectativas altas, te sorprenderás con lo que ofrecen. Dale una vuelta a su menú lleno de sabores andaluces: desde embutidos, tapas frías y guisos. Además, tienen un patio encantador para que te relajes y disfrutes de una buena charla con amigos. ¡No te olvides de reservar tu mesa y disfrutar de ese ambiente vibrante!
Bar La Embajada
Página web
Horarios Bar La Embajada
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–16:00, 20:00–24:00 |
| martes | 12:00–16:00, 20:00–24:00 |
| miércoles | 12:00–16:00, 20:00–24:00 |
| jueves | 12:00–24:00 |
| viernes | 12:00–24:00 |
| sábado | 12:00–1:00 |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar La Embajada
Dónde se encuentra Bar La Embajada
¡Tío, si no has estado en Bar La Embajada, te estás perdiendo de algo bueno! Este sitio, que está en la C. Arroyuelo, 14, 11130 Chiclana de la Frontera, Cádiz, es una joya. Te hablo de un patio interior precioso donde puedes relajarte en verano, tranquilo y fresco, ideal para una buena charla con los colegas. El ambiente es bajo en ruido, así que puedes disfrutar de cada bocado sin problemas para escuchar a los demás.
La comida aquí es de 5 estrellas, de verdad. Si vas, no te puedes perder la ensaladilla con su toque de pepinillo que le da un saborazo. Los chicharrones con sal y limón son brutales, y las zamburiñas con mantequilla son la bomba. Y no olvides el tartar de atún rojo, ¡es como un viaje al cielo! Por unos 20-30 € por persona, comes como un rey. Además, el servicio es de primera, siempre atentos y con una sonrisa.
Te cuento, el local tiene opciones para grupos de cualquier tamaño y totalmente accesible para sillas de ruedas. Así que no hay excusas para no ir, ni siquiera si vas con los peques, tienen opciones para ellos también. Recomiendan hacer reserva, sobre todo si vas en fin de semana, porque suele llenarse.
Así que ya sabes, si te apetece una comida rica en un ambiente chill y agradable, Bar La Embajada es tu sitio. ¡No lo dejes pasar!
Arroyuelo, 14, 11130 Chiclana de la Frontera, Cádiz. ¡Apúntalo y lánzate a probarlo!
Qué tipo de ambiente ofrece Bar La Embajada
Te digo que Bar La Embajada es una de esas sorpresas que te deja con ganas de más. Gracias, José Antonio, por cada recomendación que me diste en la barra. Este sitio es muy especial y merece que lo visites y lo saborees. Un precio bastante asequible, entre 10 y 20 € por persona, y la calidad es de 5 estrellas. La comida, el servicio y el ambiente están a otro nivel. No puedes dejarlo pasar si estás por Chiclana.
El encanto de La Embajada no solo está en sus tapas deliciosas, sino que también mezcla a la perfección arte y cultura. Imagínate disfrutar de un patio encantador mientras te deleitas con la comida. El personal no solo es amable, sino que también se nota que le ponen ganas. Todo esto hace que el sitio te pida regresar. Aquí, volver a ponerle un 5 en comida, 5 en servicio y 5 en ambiente no es difícil. Es un must si estás en la ciudad.
Pero no todo es color de rosa, hubo un par de detalles raros, como la vez que intenté pedir de la carta y me dijeron que solo podía pedir de la barra. Y lo mejor fue cuando, tras una cena decente, ¡nos dicen que no podemos pedir postre porque habían cerrado la cocina! Me tendría que haber reído. Con que tengan buenos vinos y tapas, se compensa, pero hay que tener en cuenta esos detalles.
A pesar de algún que otro contratiempo, todo lo demás compensa al 100%. Las albóndigas de calamares, las crostas de atún y las alcachofas son para volver a pedirlas mil veces. Además, el vino local, Entrechuelos, ayuda a disfrutar del momento. La pregunta del millón es, ¿qué ambiente tiene La Embajada? Te lo digo: es un espacio con encanto, ideal para disfrutar en buena compañía, ya sea en el interior o en el patio. El ruido es moderado, y se puede conversar fácilmente. Así que, si buscas un lugar con buena vibra y sabrosa comida, no dudes en pasar por ahí. ¡Tú mismo!
Qué mezcla de elementos se puede disfrutar en Bar La Embajada
Y mira, sobre Bar La Embajada, la cosa va así. Si decides caerte por allí, prepárate para una montaña rusa de experiencias. Yo ya había avisado que la actitud y el trato al cliente dejan mucho que desear. Dos días intentándolo y en ambos nos quedamos con las ganas. El primer día llegamos al límite, justo cuando cerraban la cocina, y nos mandaron a una abacería de fuera. Estuvimos a punto de quedarnos con hambre, pero el día siguiente, ¡vaya fiasco! Había mesas libres y nos dicen que están completas por decisión del jefe de sala. ¿En serio? ¡No vuelvo ni loco!
Ahora, del otro lado de la moneda, hay quienes han tenido una experiencia top. Cinco estrellas y ni se los nota los problemas de servicio. Comida de calidad, con buena presentación y el sabor, un lujo. La relación calidad-precio está bien, rondando los 30-40 € por cabeza. Muchos dicen que es mejor hacer reserva porque el sitio se llena rápido. ¡Y no es para menos! Al parecer, el ambiente es de esos lugares tranquilos para disfrutar la comida bien relajado.
Mira, si buscas algo más clásico, la ensaladilla y las croquetas son un hit. No hay que olvidar de las alcachofas y carrilladas, que son la caña. Y si te toca cenar en el patio, ya es otro nivel. Te sientes como en otra época. Eso sí, ten en cuenta que a veces puede haber algo de espera si el bar está hasta los topes. Pero, bueno, lo que importa es que puedes disfrutar de un ambiente acogedor y un trato simpático.
Así que, ¿qué mezcla de cosas encuentras en Bar La Embajada? Tienes por un lado una comida rica y bien hecha para todos los gustos, pero con un servicio que algunas veces es un desastre. El ambiente es agradable, pero vas a tener que jugar con las reservas si no quieres quedarte sin mesa. Al final, todo depende de cuándo vayas y cómo te toque. Si tienes suerte, saldrás encantado, si no, mejor que busques otra opción.
Qué tipo de comida se sirve en Bar La Embajada
Ya te digo, Bar La Embajada es un sitio que no te puedes perder. Hablando claro, 5 estrellas en todo: el servicio, la calidad de la comida y el ambiente son de 10. Te vas a gastar entre 10-20 € por persona, y con lo que te sirven, sale rentable de narices. Además, no te preocupes que no hace falta reservar, así que puedes ir con tus colegas de 3 a 4 personas, o hasta más de 9. El nivel de ruido es bajo, ideal para charlar tranqui con la peña.
Los platos están riquísimos, especialmente si eres fan del atún. No te olvides de pedir esos chicharrones especiales, son una pasada. La cerveza de Estrella Galicia que tienen también te va a gustar. El sitio, la verdad, es fresco, con un ambiente que parece de bodeguita, perfecto para relajarse. Los camareros son súper amables, así que siempre te sentirás bienvenido.
Eso sí, hay que mencionar que no todo ha sido perfecto. He escuchado de algunos que la gestión del lugar, sobre todo a manos de Antonio hijo, deja que desear. Dicen que es altanero y maleducado. Para que veas, hasta le habló mal a una niña que solo quería un hielo. Pero afortunadamente, eso no lo define todo el lugar, ya que la comida y el ambiente siguen siendo la bomba.
Si te preguntas qué tipo de comida se sirve en Bar La Embajada, te cuento: aquí encontrarás comida tradicional con un toque innovador. Se juegan con sabores nuevos en platos que ya conoces, como esa carrillada que es una maravilla. Y no olvides probar el chorizo y salchichón de retinta, es pura ambrosía, amigo. Así que ya sabes, ¡dale una oportunidad a este sitio y no te arrepentirás!
Es necesaria una reserva para comer en Bar La Embajada
Mira, te voy a contar cómo fue mi última movida en Bar La Embajada. Primero que nada, la atención fue horrible. Estuvimos más de una hora y media sentados y ni un solo camarero se dignó a acercarse a nosotros. Pasaban de largo como si fuéramos invisibles. Cuando finalmente me acerqué a la barra para ver si podían tomarnos nota, me soltaron que estaban "liadísimos" y que me lo tomase con calma. Al final, nos fuimos sin comer, ¡una total pérdida de tiempo! Un 1 de puntuación en comida, servicio y ambiente. Si tienes otras opciones, vete allí.
Y ojo, que no es que haya sido siempre así. En otras ocasiones la experiencia fue buena, pero en esta me dio la sensación de que al personal le faltaba ganas. Quería pedir unos entrantes para compartir, pero el tamaño de los platos parecía que había encogido. Esperamos un montón por los platos individuales y ni te cuento lo que pasó con el camarero al recoger los platos. Tuvimos que gritarle que aún no habíamos terminado. Un desastre total en la cena de graduación. Otro 1 estrella.
A pesar de todo, tengo que reconocer que alguna vez la comida sale buena. Este día de Santa Ana, por ejemplo, cenamos ahí y todo fue genial: un 5 estrellas por la comida y el servicio. El lugar es con encanto y el chico que te recibe es un crack. Recomendado al 100%. Te vas a comer delicias como las tortillitas de camarones o el chicharrón especial. Aunque mejor hacer reserva, porque a veces está a tope.
Ahora, sobre si necesitas reserva para comer en Bar La Embajada, la respuesta es sí. Es recomendable hacerla, especialmente si quieres evitar sorpresas. En días con mucha gente, puedes estar esperando hasta una hora o más para poder sentarte. Así que asegúrate de llamar antes y reservar tu mesa, que no quieres pasar otra frustrante experiencia, ¿verdad?
Qué tipo de actividades se pueden encontrar en Bar La Embajada
Y hablando del Bar La Embajada, pues hay que decir que el lugar tiene su encanto, pero el servicio se la pasa de largo. La primera vez que fui, me emocioné con ese patio acogedor, y al final acabamos en un salón interior porque, como siempre, todo estaba reservado. Nos plantaron dos cervezas y de ahí, la nada. Estuvimos esperando la carta hasta que nos cansamos y nos marchamos. Un desastre total: los camareros iban y venían, pero nadie nos atendió después de esa primera ronda. Eso no se hace, la verdad. Un lugar como este no se merece eso, ¿no crees?
Luego, en otra visita, la historia fue parecida. Pedimos en la barra y el camarero nos dice que si nos sentamos, no podemos comer lo que pedimos. ¿Cómo va eso? Te quedas con ganas de cenar y sin una buena excusa por parte del personal que parece más perdido que otra cosa. El ambiente se siente agradable, pero si el servicio es un desastre, ¿de qué sirve? También tuve que levantarme para pedir la factura, como si estuviéramos en un juego de mesa o algo así… Una vergüenza.
A pesar de esas experiencias, hay quienes dicen que la comida puede estar bien y que el lugar es bonito. Es un sitio ideal para tomarte una caña y disfrutar de un rato agradable en su decoración vintage relacionada con la cultura local. Pero eso de que “cuando el local está lleno la atención baja” es la cruda realidad. Y no me extraña que algunos se queden con la sensación de que podría ser un buen sitio, pero que el servicio necesita urgentemente una revisión.
En cuanto a actividades en el bar, parece que lo tuyo es ir a hacer un pico en el ambiente relajado, disfrutar de una cerveza fría (que no se la pasan por alto), o simplemente pasar un buen rato con amigos aunque sea un poco caótico. Así que, ya sabes, si te animas, ve con la mentalidad de solo disfrutar del lugar y en caso de que te den ganas de cenar… ¡mejor elige otra opción para evitar sorpresas desagradables!
Es Bar La Embajada un lugar apto para familias
Mira, si buscas un sitio donde comer bien y disfrutar de una buena velada, Bar La Embajada debe estar en tu lista. La mayoría de la peña que va le da 5 estrellas, y no es para menos. Te recibe un ambiente muy agradable, con un local que tiene esa mezcla entre lo moderno y lo antiguo, ¿sabes? Los camareros son súper cercanos y amables, otro punto a favor. No hace falta hacer reserva, pero si vas en grupo de entre 5 a 8 personas, mejor que te planifiques, porque puede llenarse. El precio oscila entre 30-40 € por persona, lo que está más que bien por la calidad que ofrecen.
Uff, pero no todo es perfecto, eh. Hay opiniones de gente que sólo le da 3 estrellas. Algunos dicen que el menú es un poco limitado, especialmente en pescado, y que a veces ha habido problemas con el servicio. Se notó en la feria del atún, donde tenían que ofrecer algo más que chicharrones, y la tardanza les dejó con las ganas. Además, hay quienes se quejaron del caos en las mesas. Al final, los precios son razonables, pero a veces la cantidad en los platos podría mejorar.
Y luego hay quienes llegaron a ponerle 1 estrella por la lentitud en el servicio. Unas personas se fueron sin comer, que eso ya es un desastre. Gente que ha estado esperando horas, y eso no se puede permitir. Pero en su defensa, otros dicen que tienen unos platos de atún y un rabo de toro que flipas, así que todavía hay esperanza, ¿no?
Al final, si te preguntas si Bar La Embajada es un lugar apto para familias, te diría que sí, pero con matices. Hay un buen ambiente y el espacio es chido para disfrutar, sobre todo si no eres muy exigente y no te molesta que puedan haber días donde el servicio se alargue un poco. En general, los peques también pueden disfrutar de la comida, así que si buscas un lugar amigable familiar y no os importa esperar un poco, ¡a por ello!
Qué tipo de tapas se pueden esperar en el menú de Bar La Embajada
La verdad es que Bar La Embajada es un lugar que da para mucho, pero la experiencia puede ser un poco de montaña rusa. La primera vez que fui me dejó flipado, el ambiente, la comida, todo genial. Pero el otro día, madre mía, me encontré con una comida que no había por dónde cogerla. El tartar de atún parecía más un batido de aguacate que otra cosa, y el rabo de toro... bueno, digamos que era incomestible. Las croquetas de cocido tampoco mejoraron las cosas, pesadas como piedras. Además, el servicio fue un desastre, 90 minutos nada más para unas simples olivas. No tengo ni idea de si eran de tapa o si me las iban a cobrar.
Sin embargo, no todo es negativo. También hay que reconocer que el chicharrón estaba de lujo y las chacinas en general también se dejaban querer. El precio, en línea con otros sitios, se mueve entre los 20-30 € por persona, pero eso ya depende de lo que decidas pedir. El ambiente está chido, aunque el nivel de ruido es alto, pero si no te importa, se puede conversar sin problemas. Eso sí, olvídate de aparcar cerca, porque el aparcamiento es un verdadero quebradero de cabeza.
Por otro lado, hay días en los que la experiencia es mucho más positiva. La comida brilla, y la atención de Samuel la vez que fui estaba de 10. La mezcla de sabores, desde el rabo de toro hasta el tartar, fue un caramelo. Este tipo de visitas te hacen pensar que es un sitio excelente. Si vas en grupo, reservar es casi obligatorio si no quieres quedarte sin mesa.
¿Y qué tal las tapas? Pues en el menú te vas a encontrar de todo un poco. Desde deliciosas ensaladillas hasta tostas de migas de bacalao, que son espectaculares. Si buscas algo más tradicional, aquí también tienen su versión del tapeo andaluz, con platos que van desde chacinas hasta alguna variedad de quesos. Eso sí, a veces el riesgo está en la calidad, así que es mejor ir con un poquito de suerte y buena actitud. ¡Puede que te sorprendan!
Qué características tiene el patio de Bar La Embajada
Te cuento que Bar La Embajada es de esos sitios que te dejan con ganas de más. ¡5 estrellas sin dudarlo! Y mira que antes di estrellas a sitios que ni lo merecían, pero aquí me quedé corto. La primera vez que fui y ya estaba pensando en la próxima visita. La ambientación es brutal, con ese rollo de bodega y sin tantas florituras que te hacen sentir a gusto. ¡Y el edificio tiene su encanto! Te sientes en un lugar con historia, lo cual siempre suma.
El servicio es otro tema: un 10 para ellos. Aguantan la presión como pros y están siempre atentos a lo que necesites. No perdieron detalle de la comanda y eso se agradece un montón, sobre todo cuando estás hambriento. La cena fue un festín: pastel de salmón, gambas y rape con esa bechamel que quita el hipo. También probé el secreto ibérico con huevos fritos y pimientos, y todo estaba exquisito. Para rematar la noche, un vino tinto ribera del Duero que estaba impresionante. En cuanto a precios, ¡estás hablando de 20-30 € por persona! Una ganga por todo lo que te llevas.
Y si te preguntas por el patio de Bar La Embajada, la cosa no se queda atrás. El patio es amplio y acogedor, perfecto para disfrutar de tu vino mientras charlas con los colegas. Es un espacio que combina esa tranquilidad con el encanto del lugar, donde puedes respirar un poco de aire fresco y disfrutar la buena compañía. Sin duda, un sitio que tienes que probar. ¡No te lo pierdas!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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